
A las 17:52 hora local de este lunes 25 de mayo, un fuerte sismo de magnitud 6.9 Mww sacudió con fuerza a la Región de Antofagasta, posicionando su epicentro a solo 20 kilómetros al noreste de la ciudad de Calama. El movimiento, que encendió las alertas y abrió paso a una serie de réplicas que aún continúan registrándose, no es un evento fortuito: es el reflejo directo de la imponente maquinaria tectónica que da forma al territorio chileno.
A continuación, te invitamos a ver nuestra explicación rápida en video antes de sumergirnos en los detalles técnicos y los misteriosos gráficos que los geólogos analizan tras un gran temblor.
📺 Explicación en video: El motor sísmico de Calama
Un sismo de "falla normal" en el corazón de la Placa de Nazca
Cuando ocurre un gran sismo, agencias globales como el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) y el Centro Sismológico Nacional (CSN) publican un gráfico circular azul y blanco que en el mundo de la geología conocemos coloquialmente como "pelota de playa". Su nombre técnico es Tensor de Momento y funciona como una firma geométrica del terremoto.
Imagen desde USGS Earthquake
En el caso del evento de Calama, el modelo matemático W-phase (Mww) arrojó una liberación de energía monumental (un momento sísmico de \(3.225 \times 10^{19}\) N-m). Los cuadrantes de la "pelota de playa" revelaron un mecanismo focal de falla normal.
¿Qué significa esto en términos sencillos? A la profundidad oficial reportada por el CSN (114 kilómetros), la placa oceánica de Nazca ya se ha introducido profundamente por debajo del continente sudamericano. A esa distancia del suelo, en lugar de comprimirse o chocar de frente con Sudamérica, la placa se está doblando y "estirando" por efecto de su propio peso. La gravedad tira de la placa hacia el manto terrestre, provocando una fractura por tensión o extensión.
Imagen desde Centro Sismológico Nacional
El contraste del norte chileno frente al "Flat-Slab" central
El sismo de Calama es un recordatorio de cómo varía la geometría de nuestro planeta a lo largo de unos pocos cientos de kilómetros. En el norte de Chile y el sur de Perú, la Placa de Nazca desciende hacia el manto de forma decidida y empinada, manteniendo un ángulo de inclinación de entre 25° y 30°. Al hundirse con esta pendiente y alcanzar zonas de altísima temperatura, el material oceánico se funde parcialmente, inyectando el magma que da vida a la activa cadena volcánica de la zona.
Este comportamiento contrasta drásticamente con lo que ocurre bajo el centro de Chile o el centro de Perú. En esas regiones vecinas se produce el fenómeno conocido como subducción plana o "flat-slab". Allí, la placa se dobla en un ángulo horizontal casi nulo (menor a 10°) y avanza "pegada" a la base del continente por varios cientos de kilómetros antes de descender. Esa fricción extendida genera sismicidad cortical masiva tierra adentro, pero bloquea el ascenso de magma, lo que explica la total ausencia de volcanes activos en la zona central chilena.
En el norte, al tener vía libre y un ángulo pronunciado, el peso de la losa que se hunde es gigantesco. El sismo de hoy es el resultado directo de ese colosal bloque de roca estirándose bajo nuestros pies, un reajuste gravitacional profundo cuyas réplicas nos recuerdan que habitamos sobre un laboratorio geológico vivo.
Puedes ver sismos en tiempo real entodo el mundo en nuestra sección: https://www.jovageology.com/p/sismos-y-terremotos-recientes-en-chile.html


